Escritorio del maestro
Motum, el escritorio que una persona mueve con movimiento de carretilla, más atriles móviles y los escritorios Cascade con gavetas. Para el docente que ya no da clase desde el frente.
El escritorio del docente lleva décadas anclado al frente del salón, y cada vez tiene menos sentido. Un aula flexible pide que el docente —y sus herramientas— se muevan con la clase.
El problema práctico es que un escritorio con gavetas pesa, y moverlo requiere dos personas y ganas. Así que no se mueve.
Motum®: movimiento de carretilla
Motum resuelve el peso con un movimiento tipo carretilla: se inclina el escritorio sobre sus ruedas, se rueda hasta donde haga falta y se vuelve a apoyar. Una persona, sin arrastrar y sin rayar el piso.
Es exactamente el mismo principio que usa la mesa PerpetuLab de Diversified para el laboratorio, aplicado al escritorio del docente. Cuando dos fabricantes distintos llegan a la misma solución, suele ser porque el problema era real.
Y mantiene lo que un escritorio tiene que tener: almacenamiento y privacidad para lo del docente, que es lo que se pierde cuando se le da una simple mesa.
Motum® 60″ y 72″
Dos anchos, con almacenamiento integrado. El de 72″ da sitio para trabajar con material extendido; el de 60″ cabe en salones más justos.
Motum® de altura partida
Una parte a altura de escritorio y otra a altura de pie. El docente atiende a un estudiante sentado y trabaja de pie en el mismo mueble, sin cambiar de sitio.
Atril móvil Motum®
Para explicar de pie desde cualquier punto del salón, con superficie para el portátil y las notas. Se lleva a donde esté el grupo en vez de hablar desde el frente.
Escritorios fijos
Cascade® con gavetas
El escritorio clásico del docente, con uno o dos pedestales de gavetas y opción de extensión en bala. Del mismo sistema que el almacenamiento del aula, así que hace juego.
Silhouette® de pie
Escritorio de docente que sube y baja: se trabaja de pie o sentado. Para quien pasa la jornada entera en el salón, cambia bastante la espalda.
Qué conviene en cada caso
Aula que cambia de distribución → Motum. Es la única forma de que el escritorio no sea el ancla que impide reacomodar el salón.
Salón compartido por varios docentes → Cascade con gavetas con llave, o el armario del docente aparte. Cada quien necesita su espacio cerrado.
Docente que da clase de pie casi todo el tiempo → atril móvil, y un escritorio más pequeño. Suele salir más barato y se usa mejor que un escritorio grande que solo acumula papeles.
Laboratorio → lo que corresponde es una mesa de demostración con fregadero y servicios, que es otra cosa.
Un detalle de altura
Si el salón tiene pantalla interactiva, vale la pena decidir a la vez dónde va el escritorio. El error habitual es ponerlo justo delante de la pantalla, tapando el tercio inferior para las primeras filas.
Cómo cotizamos
Representamos Smith System en Panamá. Para el escritorio del docente hace falta saber si el salón es de un solo docente o compartido, si se reacomoda a menudo y cuánto material personal hay que guardar bajo llave.